15/04/2007

Para colmo, quedamos río abajo...

12 de Abril de 2007

La debilidad de los gobiernos mexicanos, estatal y federal, ha llevado a la comunidad bajacaliforniana a enfrentar, en materia de abastecimiento de agua, un futuro aun más incierto, de lo que de por sí, es nuestra realidad.

El fallo judicial emitido por la corte de apelaciones, con sede en San Francisco, California, revirtiendo la suspensión decretada por un tribunal menor, que detenía el proyecto de construcción de un segundo canal recubierto de concreto, paralelo al Todo Americano, constituye, en primer término, un acto de agresión por parte del gobierno norteamericano hacia México y un atentado contra los recursos naturales de los mexicanos, como es el agua, del que depende la existencia misma de las personas.

Es un acto de agresión, porque la obra lleva como objetivo único impedir la filtración de agua hacia los mantos acuíferos localizados en el subsuelo mexicano, cosa que en toda lógica, significa el eventual abatimiento de dichos depósitos naturales, lo que tipifica la comisión de un daño deliberado y anticipado en contra de nuestro país.

Atenta contra nuestra soberanía al ser un acto de gobierno, comprometido con el sólo propósito de afectar, aquello que por derecho nos corresponde, la riqueza de nuestro subsuelo.

Los depósitos freáticos de Baja California, no se deben a la buena voluntad de las autoridades norteamericanas, se deben básicamente, a las corrientes naturales del Río Colorado, el cual por millones de años escurría hacia el Golfo, formando con su filtración los depósitos subterráneos con que contamos actualmente. Por ello, por ser una consecuencia natural y porque las aguas del Río Colorado bañaban nuestros valles, tenemos un derecho natural e irrestricto al beneficio de esos caudales, sean corriente externa o subterránea, derecho que nos asiste, aun cuando nos haya tocado estar río abajo, de un vecino déspota.

El caudal del canal Todo Americano, se deriva de las corrientes del Río Colorado, por eso, como lo accesorio corre la suerte de lo principal, al tener México, derecho a las aguas del Río Colorado, también lo tiene a las filtraciones que de sus corrientes se originen. La filtración de las aguas es un proceso natural y típico de la naturaleza, mismo que por ser natural, no puede ser interrumpido por la mano del hombre, particularmente cuando esas aguas se desvían por el citado canal, de permitírseles su cause natural, escurrirían hacia nuestro país.

La asignación mezquina de 1,850 millones de metros cúbicos de agua al año, de la que dispone nuestro país, es una cifra mínima, comparado con la cantidad de metros cúbicos de los que dispone Estados Unidos río arriba, cuando se trata del mismo cause y de las mismas aguas.

La determinación de la construcción del canal paralelo, fue de origen ejecutivo, por lo que pretender desvirtuar su alcance concurriendo a los tribunales, es una torpeza política mexicana. Los tribunales no van a fallar en contra de sus propios intereses, por favorecer los nuestros. La gravedad del proyecto y la consecuencia que tendrá en nuestro suelo, hace imperativo, una campaña diplomática agresiva, por conducto de la cual se obligue al ejecutivo extranjero a modificar su determinación, embestida oficial que se ha de inspirar en la firmeza del Estado Mexicano y no en el sometimiento tradicional, que surge del temor a perder más con la determinación digna, que a ganar, aunque sea una batalla.

Es de alta irresponsabilidad de nuestros gobiernos, el sólo señalar cual será la consecuencia para los bajacalifornianos, de la pérdida anual de entre 85 y 100 millones de metros cúbicos de filtración de agua, sin, a su vez, pronunciarse por una acción contundente y firme que obligue, en respeto a la sana convivencia binacional, a la cancelación de este proyecto.

Entiéndase que toda la población estatal depende del suministro de agua proveniente del Río Colorado. Ante el acaparamiento de aguas río arriba, la cuenca del Colorado en suelo mexicano, se ha secado, por ello, la filtración que se da actualmente, es la única fuente de abastecimiento de nuestras reservas subterráneas. Con esta medida infame, se está condenando eventualmente a toda una entidad al exterminio por aridez y sequía.

Como la amenaza va dirigida a personas en sí, los derechos humanos de la población local están siendo vulnerados, por lo que el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina exhorta a las autoridades estatales y federales a actuar con decisión y promover, a la vez, un incidente ante los Tribunales Internacionales, ya que la acción unilateral emprendida por Washington, pone en riesgo vidas humanas y el equilibrio ambiental de una de las regiones más productivas del país.


Álvaro Villagrán Ochoa

Coordinador de campañas en Tijuana

ALTERNATIVA, Partido Político Nacional

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